Ayudarles a ser agradecidos

Hacerles sensibles a los regalos que reciben

¿QUÉ SE DICEEE...?

Farmacia del pueblo. Entrada triunfal con 4 enanos armando bulla. Esperan recibir lo mismo que hace dos días: un Chupa Chups gratis por cabeza, gracias a la amabilidad de la farmacéutica. Los 8 ojos la miran con 4 sonrisas pícaras encaramándose al mostrador. Yo (su padre): 🤦‍♂️. Y a los dos segundos se lanzan a mordisquear el papel intentado abrir el tesoro recibido. A lo que yo digo, en alto, en tono casi de disculpa: “Y… ¿qué se dice?…” ; “GRA-CIAAAAS”.

Uno intenta que sus hijos crezcan siendo agradecidos 👌, que den las gracias a las personas que son generosas con ellos, o que sean sensibles a los regalos y dones que reciben sin haberlos merecido. Pero ¿por qué van a dar las gracias si antes no se dan cuenta de que “esto» es un regalo? Y con “esto” me refiero a un objeto, una chuche, un viaje, un paisaje, un abrazo, una experiencia…

Antes de pedirles que den las gracias, hazles sensibles al regalo🎁. Es tiempo de verano, tiempo de regalarnos la vista con la naturaleza impresionante que se nos ha regalado. Por tanto, un momentazo privilegiado para hacerles más sensibles a la puesta de sol, a los animales, al cielo estrellado, al mar, a la casa que nos dejan, a la familia…

No es difícil. Simplemente abre tú los ojos 👀y diles: ¿has visto qué pasada de colores tiene el cielo esta tarde?; ¿has visto qué pedazo de montaña llena de árboles tan verdes? O ¿te das cuenta de qué generosos son los abuelos que nos dejan la casa para que podamos estar en la playa?

Abre los ojos, percibe el regalo y entonces… da las gracias.

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